El rumbo de Batakis es parecido al de Guzmán y el FMI
- Sergio Ortiz
- 12 jul 2022
- 7 Min. de lectura
LA SEMANA POLÍTICA

Los anuncios económicos no conforman al pueblo trabajador.
SERGIO ORTIZ
12 de julio de 2022
DE COLUMBIA A LA GRIEGA
Martín Guzmán, ligado a la universidad norteamericana de Columbia y discípulo de Joseph Stiglitz, dejó su lugar a Silvina Batakis, ex ministra de Economía de Daniel Scioli entre 2011 y 2011 en la provincia de Buenos Aires.
Aunque el renunciante se despidió con una renuncia de 7 páginas donde pintaba un panorama y balance espectacular de su gestión, el saldo de la misma era lamentable. Paupérrimo, igual a las pocas reservas netas del Banco Central. Por eso su partida fue festejada por un amplio espectro que lo cuestionaba, desde los sectores que padecieron su ajuste hasta los dirigentes que querían un cambio de figuras y de algunas políticas, caso de la vicepresidenta CFK. Incluso su máximo defensor, Alberto Fernández, quedó dolorido por ese abandono en un pico de crisis de su gobierno, el 2 de julio.
En fin, varios hicieron leña del Guzmán caído. Cristina lo fulminó desde El Calafate, calificando su huida como un acto de irresponsabilidad política. Máximo Kirchner cuestionó a los albertistas diciendo que el ministro los había abandonado y que ahora su madre se iba a poner la patria al hombro. Periodistas ligados al cristinismo, como Horacio Verbitsky, a Guzmán lo llamaron míster Magoo, un personaje de historieta, calvo, casi ciego y torpe según Wikipedia (el autor tuvo que googlearlo porque no lo conocía).
Si este personaje se irá de profesor a Columbia, pondrá una consultora empresarial o aguardará turno para volver a ser ministeriable, es lo de menos. A nadie le importa un comino, salvo a él. Ya fue, pero que no se laven las manos quienes lo trajeron a Guzmán y lo sostuvieron estos años, con una línea fondomonetarista y de ajuste. Eso fue lo fundamental de su gestión. Además, fracasó en contener la inflación, agravando aquel aplazo.
Su reemplazante Batakis parecía que podía imprimir a Economía una línea más cercana al ideario nak&pop, cuando respondió que el mejor ministro de Economía, a su juicio, había sido José B. Gelbard (1973-1974).
Pero luego de completar su equipo económico y brindar su primera conferencia de prensa, no tanto anunciando medidas sino algunas metas económicas, aquellas limitadas expectativas empezaron a diluirse. Dirigentes gremiales que hasta ahora han sido defensores del gobierno nacional y poco propensos a las medidas de lucha, como “Cachorro” Godoy, secretario de ATE nacional y de la CTA Autónoma, preguntado sobre los anuncios de la ministra, fue muy crítico. El miércoles 13 tendrán reunión pero cuestionó el congelamiento de vacantes en la administración pública, reclamó aumentos salariales y jubilatorios, el blanqueo de 30.000 estatales precarizados y urgente convocatoria al Consejo del Salario Mínimo (de Vital y Móvil tiene poco).
PLAN DE AJUSTE SIMILAR AL DE GUZMÁN
Para estimar qué tipo de ministerio es el que comienza hay que empezar por lo conversado por la flamante funcionaria con Kristalina Georgieva, luego de su designación. La búlgara Georgieva comentó tras ese diálogo que con la “Griega” argentina habían ratificado la vigencia del acuerdo con el FMI de marzo pasado. El autor no va a redundar en la pésima opinión que tiene de ese pacto de cogobierno y ajuste, porque lo viene planteando casi todas las semanas, desde antes que una protesta popular legítima hiciera sonar consignas y algo más contra algunos despachos del Congreso, durante el tratamiento de la ley que habilitaba dicha claudicación.
Por las dudas, como Georgieva sabe que algunos argentinos son faltos de memoria, reiteró que “las acciones dolorosas a veces son necesarias para cosechar sus beneficios”. A buen entendedor, pocas palabras. Dolor, ajuste, quita de conquistas, caída de salarios y jubilaciones y un largo etcétera.
La ratificación de dicho acuerdo fue también una declaración explícita de Batakis, en la conferencia del lunes 11. Allí estuvo rodeada de ministros (Scioli, Julián Domínguez y Matías Lammens), la titular de la AFIP y el presidente del Banco Central, como para mostrar un equipo y que sus decisiones estaban respaldadas por un colectivo.
Esas figuras no dan la talla de funcionarios al servicio del pueblo. Scioli perdió la vicepresidencia cuando en 2006 se allanó a los reclamos de las empresas de aumentar las tarifas de servicios públicos, y fue pasado a la provincia. Domínguez es el socio del Consejo Agroindustrial Argentino, el lobby de los exportadores, con los que elaboró un proyecto de ley con un montón de beneficios. Así se conjuró que no haya aumento de retenciones pese a ser súper necesario para desacoplar precios internos de los internacionales, y bajar la inflación. Mercedes Marcó del Pont (AFIP) y Miguel Pesce (BCRA) fueron apuntados por CFK en su discurso de Ensenada, por la falta de controles de un “Estado estúpido” y el “festival de importaciones” que vaciaron las reservas del Central. ¿Y ahora estos funcionarios serían las espaldas nacionales y populares que aguantarán el peso de la crisis para que la paguen los poderosos?
Los antecedentes cercanos de Batakis tampoco la favorecen para parecerse a Gelbard. Hasta el 2 de julio trabajaba en relación con las provincias, en el ministerio del Interior de Wado de Pedro, el mismo que acaba de ser felicitado por Daniel Funes de Rioja (UIA y Copal) y otros popes del “Círculo Rojo”, en la reunión de monopolios agrupados en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp).
Se dirá que esos antecedentes deben ser tenidos en cuenta pero no son lo central. Que lo principal son las políticas que el lunes 11 enunció la nueva ministra. Muy bien. Teniendo en cuenta lo anterior, ¿qué anunció?
Primero, sigue el cogobierno con el FMI: “es un acuerdo que firmamos como Estado y tenemos que cumplir”,
Segundo, que habrá recorte presupuestario. Se definió como partidaria del equilibrio fiscal (léase la pauta de déficit fiscal de sólo 2,5 para este año y de emisión del 1, fijadas por GG (Georgieva y Guzmán).
Tercero, congelamiento de la planta de empleados públicos a nivel nacional y organismos descentralizados. Como cada año se jubila el 2,5 por ciento del personal, eso significa menos empleados y menos gasto. “Estamos proponiendo que el congelamiento de personal que tenemos vigente se amplíe a todos los organismos del Estado”, dijo.
Cuarto, que las tasas de interés serán positivas. Otra ratificación de políticas diseñadas por el Fondo, para no presionar por dólares (éstos deben ir al pago de la deuda externa). Dichas tasas positivas van a enfriar el consumo y el mercado interno, con un PBI que apenas crecería el 4 por ciento este año.
Quinto, sigue el impulso a las exportaciones a como de lugar, con tal de reunir divisas, a sabiendas que el segundo semestre serán menos que en el primero, y que todo sirva para “honrar la deuda”. Los monopolios exportadores serán los grandes beneficiados de ese modelo agroexportador, minero y toyotista (por exportaciones de esa automotriz y otras de ADEFA). Dijo que “la matriz estructural de la Argentina está intacta”. Intacta y semicolonial...
¿Cómo se controlarán los precios? Dijo que va a conformar la Autoridad de la Defensa de la Competencia, que hasta ahora no ocurrió. El “Círculo Rojo”, la UIA, la Copal, la Cicyp, la Mesa de Enlace, los agrogarcas y demás monopolios se ríen de esos posibles controles. Ellos actúan con la prepotencia de los formadores de precios. El 13 de julio la Mesa de Enlace hará un lock out patronal y cese de comercialización, por la falta de gasoil y sobre todo porque buscan un dólar más caro que el de 263 pesos, y que sea todo para ellos.
NO SIRVE EL GENIOL
El jueves 14 el INDEC dará el dato de la inflación de junio, seguramente cercana al 6 y que, vistos las remarcaciones de precios de la primera semana de julio, acumulará en este mes un índice mayor. No le pregunten pronósticos al dueño de La Anónima porque debe estar haciendo lo que mejor sabe, remarcando todos los días, como dijo sonriente en la cita de AEA.
Batakis se excusó de pronosticar a cuánto llegará la inflación a fin de año, pero superará el 70 por ciento. En las filas del oficialismo ese dato preocupa porque afecta sus chances electorales y hunde en la consideración al presidente AF, cuya imagen negativa roza el 70 por ciento.
Sin embargo, más allá de esa incidencia urnística, lo más importante y grave es que esa inflación afecta las condiciones de vida de millones de compatriotas, sobre todo los pobres e indigentes, alrededor de 13 millones.
Incluso buena parte de los trabajadores están bajo la línea de pobreza, que marca la Canasta Básica Total de 100.000 pesos para una familia tipo. Ni hablar los informales, precarizados, jubilados y pensionados.
Por eso las declaraciones de “Cachorro” Godoy al programa de Maxi Montenegro en América ganan más actualidad. Blanqueo de los 30.000 empleados precarizados del Estado, pues sólo blanquearon a 4.000. Contra el congelamiento de vacantes anunciado por Batakis. Aumento de emergencia para salarios y jubilaciones. Convocatoria al Consejo del Salario Mínimo para aumentarlo, lo que impactaría en los Potenciar Trabajo y otros planes.
Y urge debatir y aprobar el Ingreso Básico Universal que propusieron diputados de Patria Grande-UTEP, sector Juan Grabois. Ese proyecto lo prevé para 7,4 millones de personas y debería alcanzar a 10 millones que percibieron el Ingreso Familiar de Emergencia en 2020. Y su monto no debería ser de 14.000 pesos sino de por lo menos la mitad de la línea de pobreza, o sea 50.000 pesos.
¿Y cómo financiarlo? Batakis no quiere discutir este asunto ahora sino más adelante, en el largo plazo, y se sabe que “en el largo plazo estaremos todos muertos”. Ojalá que la clase trabajadora y los movimientos sociales se pronuncien en sus asambleas, salgan a la calle con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, e impongan soluciones urgentes, haciéndoselas pagar con impuestos y otras medidas a los monopolios, banqueros, agrogarcas y exportadores, amén de suspender los pagos al FMI.
Argentina no padece un leve resfrío sino el cáncer de los monopolios. No sirve el geniol sino el bisturí, sin perder más tiempo.
Comments